ingenieria biomedica

ingenieria biomedica

mayo 31, 2019 0 Por ealacer

¿Que es la Ingeniería biomédica?

La presencia de la Electrónica en la vida cotidiana es indiscutible, hasta el punto de que, por ser tan común,

apenas merece nuestra atención. El despertador, la radio, el reloj, los ordenadores y otras máquinas en fábricas y

oficinas, el control del tráfico, el teléfono y el televisor, son algunos de los frutos de la electrónica que a los más

jóvenes hasta les cuesta creer que no haya acompañado siempre al hombre.

En cambio, la presencia de la Electrónica en la Medicina pasa desapercibida para la mayor parte de nuestra sociedad, a 

pesar de que también ahí nos acompaña desde el embarazo hasta la muerte. Desde la detección del ritmo

cardíaco fetal (mediante ultrasonidos) y las primeras imágenes del feto (con ecógrafos), pasando por los monitores

de partos (para detectar las contracciones uterinas y aveces el sufrimiento fetal), las incubadoras (con control de

temperatura y humedad), las radiografías y escáners, los medidores automáticos de la presión sanguínea en farma-

cias y los limpiadores ultrasónicos para la higiene bucal, hasta llegar a las unidades coronarias o de vigilancia

intensiva (UVI), todo un sinfín de aparatos médicos (la mayoría electrónicos), ayudan al diagnóstico, ofrecen

terapias o simplemente mejoran nuestra calidad de vida.

En este artículo a través de una revisión histórica sobre la creciente presencia de la Electrónica en la Medicina se pretende incitar a la reflexión sobre la importancia de estas aplicaciones, sobre el inmenso mercado que

suponen y sobre el olvido profesional de que adolecen en España.

como terapia. En 1774, se obtuvo en Inglaterra un primer éxito notable con la reanimación cardíaca mediante descar-

gas en el tórax de un niño de tres años que había caído desde una ventana. Sin embargo, el desconocimiento de

los efectos de la electricidad en el cuerpo humano ocasionó numerosos accidentes fatales e hizo de la electroterapia un campo fértil para charlatanes y curanderos.

Científicamente la situación empezó a cambiar en 1781 cuando Luigi Galvani (1737 -1798) relacionó contrac-

ciones de patas de rana con descargas eléctricas y planteó la existencia de «electricidad animal». Además, parece que

las contracciones que se producían cuando las patas de rana se colgaban con un gancho de cobre en un balcón con

barandilla de hierro inspiraron la invención de la pila por Alessandro Volta(1745-1827). La pila voltaica ofrecía una

fuente de corriente más duradera que la botella de Leyden y facilitó el desarrollo de la electroterapia, en particular con

los trabajos de GuillaumeDuchenne (1806-1875).

Algunas aplicaciones fueron:

– Estimulación local (2 V a 300 V), por ejemplo con

intención de curar el insomnio y la somnolencia, aliviar el

dolor, evitar la embriaguez y la obesidad, y para dejar de

fumar.

– Baño eléctrico, en el que se hacía pasar corriente

continua por una bañera por donde estaba reclinado el

cliente. Se creía que de esta forma la corriente eléctrica

podía extraer del cuerpo los iones metálicos venenosos y

los organismos causantes de las enfermedades.

– Resucitación cardiorrespiratoria en caso de asfixia

por humos de carbón (eran los principios de la Revolución

De la electricidad a la electrónica pasando por los rayos X

 

Tras los primeros estudios sistemáticos sobre la electricidad por William Hilbert (1544-1603), muchos in-

vestigadores experimentaron con la electrificación del cuerpo humano. En 1743 Johann Gottlob Krüeger (1715-

1759) sugirió que los «efluvios eléctricos» podían ser empleados para conservar y restablecer la salud. El descu-

brimiento de la botella de Leyden (un condensador) en 1745 ofreció el instrumento necesario. Sus descargas eran

más controlables que las obtenidas por Benjamin FrankLin (1706-1790) a partir de fenómenos atmosféricos. La fuerte

intensidad de esas descargas llevó al uso de la electricidad Industrial) y e n caso de paro cardíaco por exceso de

cloroformo administrado e n los quirófanos. 

– También se hicieron experimentos deestimulación

cardíaca (los primeros marcapasos) en animales (1871 ) y en

seres humanos ( 1882), cauterización eléctrica (corte y

coagulación mediante un hilo de platino calentado

eléctricamente) y galvanopuntura (aplicación de corriente

continua mediante un aaguja para producir una lesión

local, por ejemplo para extirpar verrugas).

– El descubrimiento de la inducción eléctrica por

Michael Faraday (1 79 1- 1867) ofreció la posibilidad de

aplicar corrientes alternas con fines terapéuticos, pero

también produjo numerosos disgustos, pues se descono-

cía por entonces que el corazón es mucho más sensible a

las corrientes alternas que a las corrientes continuas, de

manera que los casos de fibrilación ventricular fueron

frecuentes.

En 1891 Jacques A. d ‘ Arsonval ( 1851- 1940) estudió

el efecto de conientes de alta frecuencia (500 kHz ) en el

cuerpo huma no, dentro de la polémica para determinar si

el mejor sistema para transmitir la energía eléctrica era con

corriente continua según defendía Thomas A. Ed ison

(1847- 193 1 ), oconconientealterna, según defendía Nikola

Tesla (1856- 1943). D’ Arsonval encontró que a alta fre-

cuencia no había estimulación muscular ni sensorial, sino

sólo efectos térmicos .

130 M Hz ) y al electrobisturí. que hacia 1930 estaba plena-

mente implantado. La diatermia fue quizá la primera aplica-

ción de la Electrónica a la Medicina: la incorporación como

amplificador del triado inventado en 1906 por Lee de Forest

( 1873-1960).

La utilización de aparatos eléctricos para el diagnós-

tico no fue introducida hasta 1903 cuando WilIem Einthoven

( 1860- 1927) obtuvo los primeros registros de la actividad

eléctrica del corazón (elelectrocardiograma) mediante un

galvanometro que el mismo había desarrollado. El recono-

cimiento de esta labor fue lento y Einthoven no recibió el

Premio Nobel de Medicina hasta 1924. Quizá este retardo

en aceptar la electrocardiografía (actualmente una técnica

rutinaria) se pueda explicar por la trascendencia de un

descubrimiento de 1895: los rayos X que permitían ver el

interior del cuerpo y no so lo algunas manifestaciones

externas. William Conrad Rontgen ( 1845- 1923), en el extre-

mo opuesto de charlatanes y curanderos, se negó a paten-

tar su invento para no dificultar su uso en beneficio de la

humanidad. Recibió el Premio Nobel de Medicina en 190l